Si eres principiante, no empieces a leer la Biblia por Génesis: empieza por el Evangelio de Marcos, un capítulo al día. Es el más corto de los cuatro evangelios, va directo a la vida de Jesús y se lee en unas dos semanas. Elige una traducción que entiendas, lee poco pero todos los días, y anota una pregunta por lectura.
Abrir la Biblia por primera vez, sin ninguna guía, puede ser abrumador. Son decenas de libros distintos, escritos en épocas y estilos completamente diferentes, y no hay ninguna regla que diga que hay que empezar por la página uno. Si quieres acercarte a la Biblia pero no sabes por dónde entrar, esta guía es para ti.
Qué es la Biblia, en dos minutos
La Biblia no es un libro: es una biblioteca. Las Biblias evangélicas tienen 66 libros (las católicas incluyen algunos más), divididos en dos grandes partes:
- El Antiguo Testamento (39 libros): la historia del pueblo de Israel, sus leyes, sus poemas y oraciones (los Salmos), su sabiduría (Proverbios) y sus profetas.
- El Nuevo Testamento (27 libros): los cuatro evangelios sobre la vida de Jesús, la historia de la iglesia primitiva (Hechos), las cartas de los apóstoles y el Apocalipsis.
Cada libro se divide en capítulos y versículos. «Marcos 1:1» significa: libro de Marcos, capítulo 1, versículo 1. Esa numeración se agregó siglos después para facilitar la búsqueda; no es parte del texto original. Si quieres el mapa completo, con todos los libros por secciones, mira cómo está organizada la Biblia.
No empieces por Génesis
Es una sorpresa común: el orden en que aparecen los libros no es el orden recomendado para un principiante. Génesis es un libro rico, pero también denso, y quien sigue de largo llega pronto a Levítico, con leyes rituales que desaniman a cualquiera en las primeras semanas.
Un punto de entrada mucho más amigable es un evangelio. Marcos es el más corto (16 capítulos) y el de ritmo más ágil: empieza sin preámbulos, «Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Marcos 1:1), y en pocas páginas ya estás en medio de la historia. Juan es un buen segundo paso, y dice abiertamente para qué fue escrito: «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre» (Juan 20:31).
Si prefieres empezar por historias breves, las parábolas de Jesús son un buen camino: estas cinco parábolas de Jesús se leen en pocos minutos, y en el índice de parábolas cada una está explicada con su contexto.
Elige una traducción que puedas entender
No todas las traducciones se leen igual. Algunas priorizan la fidelidad palabra por palabra al texto original, lo cual es valioso, pero puede hacer que el lenguaje se sienta formal o antiguo. Otras priorizan la claridad para el lector actual.
En las iglesias evangélicas de habla hispana, la más usada es la Reina-Valera 1960. Si su lenguaje te cuesta, la Nueva Traducción Viviente (NTV) y la Nueva Versión Internacional (NVI) usan un español más actual. En este blog citamos la Reina-Valera Antigua, de 1909, porque es de dominio público; por eso verás formas como «á» con tilde, propias de la ortografía de su época.
Si es tu primera vez, no hay nada de malo en empezar con una traducción más accesible y, más adelante, comparar con otras si quieres profundizar. Para ver las diferencias con calma, tenemos una guía de traducciones de la Biblia en español.
No necesitas entenderlo todo de una vez
Uno de los mayores obstáculos es la expectativa de comprender cada pasaje desde la primera lectura. Eso no le pasa ni a quienes llevan décadas leyendo la Biblia.
La propia Biblia cuenta el caso de un funcionario etíope que leía al profeta Isaías en su carro. Felipe le preguntó: «¿entiendes lo que lees?». Y él respondió con total honestidad: «¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare?» (Hechos 8:30-31). No se avergonzó de no entender. Pidió ayuda, y Felipe se sentó a leer con él.
Es completamente normal leer algo y no entenderlo del todo. Parte del proceso es volver, con el tiempo, a los mismos textos y descubrir capas que antes no estaban a tu alcance. Y una oración sencilla antes de leer ayuda más de lo que parece: «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley» (Salmos 119:18).
Cuando quieras ir un poco más allá de la lectura, aquí tienes un método sencillo para estudiar la Biblia en tres pasos.
Un plan para las primeras cuatro semanas
- Semanas 1 y 2: el Evangelio de Marcos, un capítulo por día (16 capítulos, con dos días libres para ponerte al día).
- Semana 3: algunos Salmos, uno por día. Empieza por los Salmos 1, 23, 27, 46, 91, 103 y 139: son oraciones que puedes hacer tuyas.
- Semana 4: el comienzo de Juan, capítulos 1 a 7.
- Cada día, una pregunta o una idea anotada. No necesitas resolverla en el momento, solo registrarla.
Busca apoyo en material breve: reflexiones cortas o devocionales pueden ayudarte a conectar lo que lees con tu día a día. Y si un versículo te toca especialmente, llévalo contigo: memorizar versículos es más fácil de lo que parece.
No leas solo por obligación
Muchos principiantes abandonan porque convierten la lectura en una tarea más de la lista, sin ninguna conexión con lo que están leyendo. Ayuda mucho hacerte una pregunta simple antes de empezar: «¿qué tiene esto que ver conmigo, hoy?».
No siempre habrá una respuesta clara, pero esa pregunta cambia la forma en que te acercas al texto: de una obligación a una conversación. Pablo escribe que la Escritura es «útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia» (2 Timoteo 3:16). Útil: hecha para usarse en la vida real, no para quedarse en el estante.
Un paso concreto para hoy
Abre el Evangelio de Marcos, capítulo 1. Léelo despacio; son unos cinco minutos. Después anota una sola cosa: lo que más te llamó la atención de Jesús en ese capítulo.
No necesitas un plan perfecto ni meses de preparación. Necesitas abrir el libro y leer un poco, hoy. Todo lo demás (el ritmo, la comprensión, la profundidad) se construye con el tiempo, no antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde empezar a leer la Biblia?
Por un evangelio, no por Génesis. El Evangelio de Marcos es el más corto (16 capítulos) y va directo a la vida de Jesús. Después puedes seguir con Juan, que declara su propósito: «Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios» (Juan 20:31).
¿Qué versión de la Biblia es mejor para principiantes?
Una que entiendas sin esfuerzo. La Reina-Valera 1960 es la más usada en iglesias evangélicas de habla hispana; la Nueva Traducción Viviente (NTV) y la Nueva Versión Internacional (NVI) usan un lenguaje más actual. Lo importante es elegir una y leerla con constancia.
¿Cuánto hay que leer por día?
Poco y constante. Un capítulo al día es una buena medida para empezar: lleva entre cinco y diez minutos. Es mejor leer un capítulo todos los días que diez en un día y nada el resto de la semana.
¿Es normal no entender la Biblia?
Sí. En Hechos 8, un funcionario que leía al profeta Isaías respondió a la pregunta «¿entiendes lo que lees?» con total honestidad: «¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare?» (Hechos 8:30-31). Pedir ayuda, a alguien o a buen material, forma parte de leer la Biblia.




